Adicta a leer. Me forré el corazón. Nadie me enseñó a vivir.
Haz lo que tu corazón mande en cada momento.
No confies en nadie, puede fallarte.
Nada es para siempre y nunca es tarde para nada.
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sábado, 10 de noviembre de 2012
2, siempre un 2.
Con mi cabeza apollada en su pecho, una noche lluviosa, sintiendo su respiración y con mil besos de buenas noches, si que se pueden tener dulces sueños, los más dulces del mundo.
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